No les pasa que en los últimos años conocen o saben de parejas en las que una mujer —independiente, con maestría, quizá hasta con doctorado, simpática y atractiva— anda con un patán semidesempleado, semimantenido, estudios inconclusos, antifeminista, fan de Trump y posiblemente con unos dientes horribles. Tengo amigas encantadoras maldiciendo a Tinder (donde el 90 % de los hombres ya están en pareja). ¿Qué diablos pasa? Bueno, gente, resulta que esto es parte de un fenómeno sociológico cada vez más estudiado, todo tiene explicación.
La doctora en Sociología Maike van Damme analiza los desajustes del “mercado” de las citas y el matrimonio, debido a la brecha en educación y valores de género entre hombres y mujeres. Ya decía yo que no eran solo los traumas de la infancia. Como colectivo que históricamente fuimos ganando derechos, en las universidades del mundo, es tendencia que las mujeres estudiamos más y sacamos mejores calificaciones, pero ha llegado sin piedad el contragolpe, como diría Alci Acosta, y uno bien bajo.
A las mujeres con educación superior se nos dificulta encontrar hombres de nuestro mismo nivel educativo e ideológico. Hay estudios que demuestran que, mientras las mujeres tienden a ser más progresistas o con ideologías de centroizquierda, los hombres suelen ser más conservadores, antifeministas, seguidores de políticas de derecha y ultraderecha. Incluso se sabe que nueve de cada diez veganos somos mujeres; en algunos países de Europa, se ha propuesto el veganismo sexual (no tener encuentros íntimos con carnívoros) para animar a los muchachos; pero por estos lares, se lo juro, es causa perdida, celibato seguro.
Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
Si eres suscriptor de la edición impresa solicita tu acceso.
Si no lo eres, elige tu plan
Revista digital
DESDE- Acceso ilimitado a todo el contenido digital de revistamundodiners.com
Revista impresa + edición digital
DESDE- Revista mensual impresa + acceso ilimitado a todo el contenido de revistamundodiners.com
- Envío incluído


