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EDICIÓN 500

1 La cantidad y 2 la calidad

por Jorge Carrión

Estoy en contra de la evaluación cuantitativa de la cultura. De esas estadísticas que deciden que las exposiciones o los discos o los libros más importantes del año fueron los que convocaron más visitantes o más compradores.

Portada Revista Diners.

Observar los fenómenos culturales desde el punto de vista de la calidad, en cambio, nos lleva a un ámbito mucho menos objetivo pero muchísimo más interesante: el de las reseñas inteligentes que provocó una película, sea cual sea su taquilla; el de las obras que provocó la lectura febril de una bienal o de un poemario, ese tipo de experiencias que te dan unas ganas tremendas de crear, de escribir, de jugar, de experimentar, y que valen mil veces más que un número frío aunque contenga muchos ceros.

Porque la tradición artística no se construye a través de recepciones pasivas y silenciosas, sino mediante el entusiasmo y las ideas que se transmiten en las vivencias de gran intensidad, activísimas, que engendran difusión, interpretaciones, recreaciones, críticas, respuestas, nuevas preguntas.

A veces, no obstante, conviven armónicamente la cantidad y la calidad. Algunas propuestas, algunos proyectos son al mismo tiempo exigentes y populares, objeto de entusiasmo compartido por tantos y de literatura crítica.

Es lo que ocurre, por lo general, con los clásicos. A veces, pocas, contemporáneamente a su primera publicación o exhibición, a su estreno; casi siempre, en cambio, cuando ha pasado un cierto tiempo y la obra ha educado a sus lectores o espectadores, los ha creado a su extraña manera.

También las revistas culturales van creando sus cómplices. La mayoría son más o menos fugaces. Pienso en Caballo verde para la poesía, por ejemplo, con su impronta nerudiana y vanguardista. Otras tuvieron una vida más larga y latieron en el centro de la vida mental de sus países, como ocurrió en Argentina con Proa o Punto de vista.

Muy pocas han llegado al siglo de vida: en 2023 lo hizo Revista de Occidente, y en 2025 lo hará The New Yorker. Los quinientos números de Mundo Diners sitúan a esta publicación ecuatoriana en la élite de la longevidad con aura. En esa zona privilegiada en que la cantidad es tan decisiva como la calidad.

De todo lo que significa ese número redondo destaco un elemento: el horizonte referencial. Durante décadas, los adolescentes lectores que después se convirtieron en jóvenes periodistas, en escritoras jóvenes, en dramaturgos o artistas o libreras emergentes, han dispuesto de un lugar donde encontrar recomendaciones, un espejo en el que mirarse o al que aspirar, una publicación en la que reconocerse o con la que indignarse.

Un horizonte estable, un proyecto a largo plazo, el tipo de estructuras que necesitamos para crecer intelectualmente, las leamos o no, las frecuentemos o no, son necesarias simplemente porque existen en el tiempo y nos acompañan como fuentes de información, en papel o digitales, archivos, deseo o sombra.

1979: una historia de 44 años

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Acerca de Jorge Carrión

Escritor y crítico cultural español. Sus últimos libros son Ficciones, Membrana y Todos los museos son novelas de ciencia ficción; también el ensayo Teleshakespeare, publicados por Galaxia Gutenberg.
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