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Café de la muerte

por Salvador Izquierdo

Café de la muerte
Ilustración: Diego Corrales

Hay personas que se reúnen a hablar de la muerte. Recomiendan que todo el mundo lo haga, que quede claro en nuestros círculos íntimos cómo se quiere ser enterrado y qué hacer con uno en caso de enfermedades terminales o accidentes catastróficos. “No hablamos lo suficiente sobre algo que importa tanto”, dicen. “No hay que tenerle miedo al tema”, exclaman. “Naturalicemos al más natural de todos los procesos”, sostienen.

La muerte, en definitiva, no obtiene el respeto que se merece, según estos grupos. Piensan que actuamos como si fuéramos mejores que ella, que la miramos con el rabo del ojo, a pesar de que está ahí, más grande, a cada instante.

Hace tiempos (aunque parece ayer) desde esta misma columna comenté el rol que cumple uno de los libros fundamentales de la Antigüedad griega en ayudarnos a comprender nuestra relación con la muerte. Básicamente, desde hace mucho tiempo, se entiende que somos creativos y productivos porque sabemos que se viene… la calavera, la copetona, la democrática, la hedionda, la triste, la cierta.

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Acerca de Salvador Izquierdo

Escritor, co-fundador de Editorial Festina Lente y actualmente Decano de la Escuela de Formación General de la Universidad de las Américas. Su último libro se llama Cómo estás?
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