
Desde la Business School de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), su decano, Giuseppe Marzano, explica el papel que desempeña esta facultad como referente en la preparación de líderes corporativos y la importancia de las alianzas internacionales en un entorno global competitivo.
La UIDE ha obtenido reconocimientos internacionales que consolidan su proyección global. Se destacó en el World University Rankings for Innovation (WURI), que evalúa la capacidad de las instituciones para generar innovación práctica con impacto social. Consiguiendo posicionarse como la universidad #1 en innovación de Ecuador. Además, alcanzó la máxima calificación de cinco estrellas en el QS Stars Rating System, una medición internacional de calidad académica reconocida a nivel mundial.
Para Giuseppe Marzano, decano de la Business School de la UIDE, estos logros permiten a la universidad medirse frente a criterios externos y compararse con estándares internacionales, lo que evidencia un compromiso sólido con la excelencia, la innovación y la mejora continua en la formación de profesionales de alta calidad. “Queremos que nuestro graduado genere un impacto positivo”, explica.
Acreditaciones internacionales
El compromiso de la UIDE se respalda con acreditaciones internacionales, como la otorgada por el Accreditation Council for Business Schools and Programs (ACBSP), una de las entidades más reconocidas en la evaluación de escuelas de negocios. Según el decano, esta certificación valida que los programas cumplen con estándares rigurosos en enseñanza, aprendizaje y gestión académica. "Sitúa a la institución entre las mejores escuelas de negocios del mundo, garantizando que nuestros estudiantes reciban una formación alineada con prácticas internacionales de excelencia", afirma.
Sin embargo, Marzano subraya que la fortaleza de la UIDE no radica únicamente en la producción académica, sino en su capacidad para generar soluciones innovadoras que trascienden el ámbito teórico y tienen aplicación concreta. “Nosotros hemos demostrado tener innovación práctica, impacto real, soluciones disruptivas... con un impacto social, con contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.


Ese enfoque innovador se extiende también a la metodología de enseñanza, uno de los fundamentos clave de la Business School. El decano destaca la necesidad de adaptarse a las nuevas formas de aprendizaje: “Nos transformamos constantemente con nuevos métodos pedagógicos… que se adaptan a estudiantes que aprenden de una forma diferente”.
Desde el pregrado, la alianza con Arizona State University constituye un soporte fundamental. A través de programas espejo y los “Global Signature Courses”, los estudiantes acceden a contenidos y docentes de una universidad de primer nivel, lo cual requiere rigor, calidad y cuidado de las experiencias de enseñanza-aprendizaje. Además, se cuenta con programas de segunda titulación, como el programa 3+1, que permite a los estudiantes cursar tres años en Ecuador y un año en Estados Unidos, impulsando así la formación de profesionales con verdadera educación global.
En el ámbito de posgrados, todos los programas cuentan con una segunda titulación de la Escuela Internacional de Gerencia (EIG) de España, mientras que el MBA incluye además una tercera titulación de Westfield State University, en Estados Unidos. De esta manera fortalecen el valor académico y la proyección global de los estudiantes.
UIDE: habilidades estratégicas
La oferta académica combina formación técnica con el desarrollo de habilidades interpersonales y estratégicas. Los estudiantes enfrentan casos reales, actividades prácticas y metodologías activas que fortalecen su creatividad, liderazgo y capacidad para resolver problemas complejos, preparándolos para generar valor y aportar soluciones efectivas en las organizaciones.
En esa línea, Marzano destaca que la Business School fomenta competencias como el trabajo en equipo, la comunicación, el liderazgo y el pensamiento crítico, asegurando una formación integral.


Con la mirada puesta en el futuro, el decano enfatiza la importancia de incorporar tendencias emergentes como la inteligencia artificial en los programas educativos. “Hoy nos damos cuenta que los empleadores nos piden entrenar a nuestros estudiantes en el uso de la inteligencia artificial, claramente un uso ético, un uso correcto para… aportar a la competitividad de las empresas”.
La visión a futuro es estar siempre al día con una educación pertinente para la sociedad”
Giuseppe Marzano

