El Centro Nacional de Artes y Cultura Georges Pompidou hace una pausa y nosotros repasamos su polémico origen, las críticas que lo acusaban de atentar contra la simetría y el orden, sus colecciones y su legado.
Si algo sustenta la belleza de París es su planificada armonía y equilibrio. En la segunda mitad del siglo XIX, cuando el barón Haussmann inició la transformación de la ciudad a la que hoy conocemos, reglamentó cada detalle de sus edificios: su altura, los usos de cada piso, la ausencia o presencia de balcones, y hasta las piedras y el color que debían usarse en las fachadas. Nada debía alterar esa simetría y orden.
Pero nada está más alejado de la armonía y el orden que el Centro Nacional de Artes y Cultura Georges Pompidou que, enclavado en el corazón de la capital francesa, aporta por contraste a esa belleza incomparable de la ciudad.
Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
Si eres suscriptor de la edición impresa solicita tu acceso.
Si no lo eres, elige tu plan
Revista digital
DESDE- Acceso ilimitado a todo el contenido digital de revistamundodiners.com
Revista impresa + edición digital
DESDE- Revista mensual impresa + acceso ilimitado a todo el contenido de revistamundodiners.com
- Envío incluído


