
¿Cómo se ven las emociones por dentro? ¿La ansiedad tiene alguna forma? La obra de la artista Nebraska Flores lleva al espectador de paseo por el interior de la mente humana. Allí, descubrimos que esta, aunque parezca una esfera impermeable, puede desmantelarse o eclosionar en poesía.
‘Cráteres de abismo’
La sala está prácticamente a oscuras. Las figuras de papel solo reciben haces de luz como si fuesen disparos, proyectando sombras alargadas en pisos y paredes. Hay un aire misterioso en la muestra ‘Cráteres de abismo' de Nebraska Flores (Quito, 1999).
Sus esferas de papel, como cascarones de huevos, estallan engendrando estalagmitas y estalactitas que no son el resultado del agua escurriéndose por los minerales de la tierra, sino de trocitos de novelas y poemas. Su materia prima son las palabras y, por eso, el arte en esencia pura.
Pero es mucho más complejo: la artista explica que las esferas no están hechas de páginas de libros, sino de papel reciclado y representan sentimientos, concretamente la ansiedad que encierra a una persona dentro de sí misma. No obstante, al desmantelarlas resultan en otras estructuras con frases y pasajes de libros. Es como ver las entrañas de una emoción.
‘Cumbres borrascosas’, una de las novelas favoritas de Flores, está allí, aunque es casi imposible precisar dónde. Y así hay cientos de páginas que se han convertido en una obra distinta a la original y con su propia fuerza.
-Al principio, yo escogía los libros para dejarlos dentro de la obra; luego, cedí espacio al azar y a las donaciones.
'Cráteres de abismo'
- Lugar: Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, piso 1, sala B
- Dirección: avenida 12 de Octubre y Veintimilla
- Fecha de cierre: 23 de agosto de 2024
- Horarios: lunes a viernes de 9:00 a 19:00

Parte de la investigación que hay tras la muestra se sustenta en el libro ‘El archivo escotómico de la modernidad’, donde se explica que la casualidad aparece siempre: hay cosas que no podemos ver porque se encuentran fuera del rango de visión, pero provocan un efecto.
Ante esto, hay dos posibilidades: la ocultación de las fallas del ojo para dominarlo o la puesta en evidencia. Esto último es clave para entender las esferas de la artista y su derivación en otras estructuras o, más bien, en la extracción de su esencia.
-La muestra busca generar un espacio tranquilo, donde cada persona pueda imaginar y divagar en medio de una atmósfera de emociones.
El camino de esta exposición comenzó con el premio ‘570 Arte Emergente’ de la Galería N24. El mismo le exigía al ganador la puesta en marcha y el montaje de una muestra en un plazo de alrededor de cinco meses. Esa fue la primera parada de 'Cráteres de abismo'.
Su segunda parada fue en Cuenca, como parte de 'Muestras Paralelas' de la XVI edición de la Bienal. Ahí Flores ganó el Premio SACO, que le permitirá estar en una residencia artística en Antofagasta, Chile, durante el 2025.

‘El arte te hace más humano’
La artista explica que estudiar arte es muy importante y no tanto porque ofrece técnicas o bagaje, sino porque humaniza.
-Es una de las actividades que más lastiman, sin embargo, es con el fin de aprender.
Para Flores hacer cualquier obra de arte exige mucho más que el simple esfuerzo creativo, implica exponerse, arrancar pedazos de uno mismo y entregarlos a otro. Eso es imposible sin un nivel altísimo de empatía:
-Alguien puede convertirse en un gran dibujante, pero si no tiene un concepto detrás, una investigación que sustente su talento, por más buena que sea la obra, no tiene la fuerza para ayudar a otras personas. Eso enseña la educación artística.
Nebraska Flores siente que su trabajo la llevará algún día a la educación, de modo que pueda guiar a futuros talentos precisamente para que sus creaciones vayan más allá de una belleza superficial.
Poesía y creación

Flores habla con tranquilidad. Su voz es la de una narradora que cuenta su historia y la de su trabajo como si leyese un poema.
-Escribo desde los 15 años y trato de hacer que mis proyectos nazcan de la poesía; de hecho, ‘Cráteres de abismo’ resultó de un poema que compuse y que se titula ‘Cráteres’, este habla de cómo me encuentro perdida, no a nivel personal, sino más bien en forma de una masa que choca con otras, provocándoles solamente cráteres.
Su descubrimiento de la escritura se remonta a los años de colegio cuando el profesor de Literatura le impuso la tarea de llenar un cuaderno con sinónimos y antónimos. Las palabras que aparecieron durante el ejercicio eran extrañas, sorprendentes y, poco a poco, derivaron en cuentos cortos.
En su camino artístico, ella ha explorado la fotografía, el dibujo, la escritura. Cada registro le ofrece una experiencia nueva y, en palabras de una de sus maestras, es igual a una hormiga que siempre está construyendo algo y eso la conduce a buscar nuevos mecanismos de expresión cada cierto tiempo.
-En algunas temporadas solo me dedico a escribir, sin embargo, hago que los poemas se transformen en tejido, fotografía o escultura.
Y es que al final todo es poesía, como había advertido el poeta Novalis, pues de un trozo de papel puede salir una estatua o una sinfonía.

