
El diseñador indígena Kinoo Arcentales fusiona la tradición de la cosmovisión andina con un estilo moderno y futurista. Sus diseños lo han llevado a pasarelas internacionales como la Semana de la Moda de Nueva York.
'Kawsanki' es la primera colección del diseñador indígena Kinoo Arcentales. La cosmovisión andina de Ecuador está presente en ponchos, sombreros, camisas, carteras y pantalones. Pero en estas prendas también resaltan otros detalles: hombreras puntiagudas y cuellos rectangulares que les dan un toque futurista y que se han convertido en el sello de este artista ecuatoriano-canadiense.
A pesar de que los diseños buscan rescatar sus raíces, también son un reflejo de su imaginación. Él añade elementos modernos a sus creaciones para dar una idea de cómo se verían estas prendas en 500 años. Con esta propuesta, Kinoo ha llegado a pasarelas como las de la Semana de la Moda de Nueva York y del Indigenous Fashion Arts, en Canadá.
En cada desfile, los asistentes no solo se transportan por un momento a las montañas, ríos y chacras, que fueron parte de la infancia de Kinoo, sino también al mundo que ha construido en su cabeza y en el que se inspira.
Los mundos de Kinoo
El trabajo de Kinoo siempre ha estado influenciado por dos mundos. Su nombre completo es Malku Kinoo. El primero significa cóndor en kichwa y el segundo quiere decir águila en lenguas indígenas de Canadá. Nació en Toronto, en 1992 pero a los nueve años, él y su familia regresaron a Ecuador y a los 14 nuevamente regresó a su ciudad natal para estudiar el bachillerato y la universidad.
Sus primeros recuerdos son en el taller de su abuela: cosiendo prendas a mano o jugando con las máquinas. El estudio se encontraba en la comunidad de Peguche, ubicado cerca de Otavalo, en la provincia de Imbabura. Esta comunidad es el hogar de su familia y el sitio a donde volvía cada año durante las vacaciones.
Kinoo cree que las imágenes de su infancia en aquel taller se guardaron en su subconsciente y lo motivaron a estudiar diseño de modas. Al estar lejos, la idea de unir sus dos mundos y difundir la cultura de sus ancestros en el exterior tomaba más fuerza. Una vez que se graduó de diseñador, se juntó con sus padres y su hermana para llevar estas ideas a la práctica.
Así surgió Pacha Arts, un emprendimiento para conectar el arte de los pueblos originarios del norte y del sur de América. “No tenemos que estar separados. Debemos crear una comunidad internacional indígena, que tenga recursos para que todos nos beneficiemos”, dice. En la tienda de Pacha Arts se ofrecen accesorios, ropa y diseños de creadores indígenas de diferentes países.
A la par, Kinoo también trabajaba en la creación de su marca para reflejar sus otros mundos: el pasado y el futuro. Aunque quería dar a conocer las costumbres indígenas, también necesitaba expresar nuevas ideas. Su objetivo era combinar el conocimiento ancestral con todo lo que aprendió en su carrera.
“Los conceptos que hago se enfocan en contar historias. Por ejemplo, tomo la idea de la cosmovisión andina de que existen tres mundos y creo historias ficticias”, explica. Kinoo se inventó un cuarto mundo en el que habitan unos personajes llamados Yanas o “futuros ancestros”, que son los encargados de proteger a todos los habitantes de amenazas como la corrupción.
Lo particular del relato, es que de alguna forma este cuarto plano se desarrolla en el futuro. “En el mundo indigena las historias no son lineales, existen diferentes portales”, aclara. En este caso, los Yanas son personajes que viven 500 años más adelante.
Este concepto se empezó a evidenciar cada vez más en sus diseños y este mundo imaginario fue el que lo llevó a presentarse en las pasarelas más reconocidas del planeta.














Un sueño en Nueva York
Las montañas, ríos y valles de Ecuador llegaron a la Semana de la Moda de Nueva York 2024 a través de los diseños de Kinoo Arcentales. La imagen de un sol rodeado de semillas, raíces y decenas de sombreros negros otavaleños, que brillaban en las pantallas, marcaron el inicio de la primera presentación del diseñador Kichwa en uno de los eventos más importantes de esta industria.
A los pocos minutos, las figuras traspasaron los monitores. Salió la primera modelo con un sombrero rojo, una camisa blanca y un poncho, en el que resaltaba la tradicional chacana o cruz andina. Este símbolo de los pueblos indígenas de los Andes estuvo presente en sus otros cuatro conjuntos que se tomaron las pasarelas estadounidenses.
La invitación al desfile llegó hace un año. Todavía se emociona al recordar todo lo que implicaron los preparativos. Desde el momento que recibió la noticia, empezó la travesía para fabricar atuendos que transmitieran lo que siempre estuvo en su imaginación.
Su familia se involucró en el proceso y comenzó la minga. “Lo hicimos como equipo”, dice con orgullo. Su papá le ayudó con la fabricación de los accesorios y su hermana se encargó de las luces, el escenario y las imágenes que salieron en las pantallas del desfile.
“Fue muy cansado”, admite, pero está consciente de que no todos tienen la oportunidad de llegar a un espacio tan importante con su primera colección. Kinoo presentó ponchos, sombreros, sacos, faldas y camisas. Todos tenían el toque futurístico con el que buscaba dejar su huella. Además, los colores y las formas estaban inspirados en las montañas y los recursos naturales de la región andina de Ecuador.
“Había mucha energía, la gente estaba feliz”, recuerda. Además, entre el público también lo observaba su abuela, que pudo viajar a Nueva York para verlo debutar en estas pasarelas. Para Kinoo esta experiencia marca el inicio de otra etapa en su carrera. Ahora, está otra vez de vuelta en Ecuador. Sus esfuerzos están enfocados en mostrar sus creaciones en el país y, por otro lado, en difundir las artesanías de Peguche hacia el exterior.

