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Mundo Diners al día

El Museo del Carmen Alto se mete en un libro

por Gabriel Flores Flores

Libro
Una de las mediadoras educativas sosteniendo el libro con el que se conmemora 10 años del Museo del Carmen Alto.

Durante 360 años, el Carmen Alto fue exclusivamente un convento de clausura. Desde el año 361 de su creación (2013) también es un museo. Como parte de las celebraciones de su primera década se publicó un libro-objeto, otra forma creativa de visitar este espacio. 

Lo mejor siempre será ir y visitar el museo. Ir a admirar sus cuadros y sus esculturas -la Dormición de la Virgen es imperdible-, escuchar las historias sobre santa Marianita de Jesús y conocer sobre la vida cotidiana de las hermanas carmelitas. Pero hay una nueva alternativa y es recorrer el museo a través de los textos, fotografías, ilustraciones con florituras y objetos que son parte del libro ‘10 años del Museo del Carmen Alto’. 

El libro 

Como todo libro-objeto esta publicación está llena de detalles. Las cubiertas tienen grabados de Casi.Mira y Ce Larrea, interpretaciones que estas artistas hicieron de las historias que escucharon sobre el Carmen Alto. Entre sus páginas sobresalen dos objetos. Uno de ellos es un separador en forma de casa, hecho con tela para bordar; y el otro es un pequeño sobre que contiene la receta para preparar desamargados, un dulce que por años han elaborado las hermanas carmelitas. 

Otro de los detalles que llama la atención son las fotografías en blanco y negro tomadas por Santiago De la Torre, hace 11 años. Son imágenes de la vida cotidiana de las mujeres que viven en el claustro del Carmen Alto. Ataviadas con sus hábitos cuadriculados aparecen orando, leyendo, cocinando, recolectando frutos del jardín y hasta jugando básquet. En otro apartado del libro hay fotos a color, que De la Torre tomó el año pasado.

María Gabriela Mena es la coordinadora del museo, ella cuenta que querían que en este libro las personas no solo leyeran sobre el Carmen Alto, sino también que lo vieran y lo escucharan. Entre sus páginas hay QR que permiten oír el sonido de una campana, los cantos y oraciones de las hermanas, el silencio del claustro y la música de un tocadiscos y una pianola que suenan en los tiempos de ocio. “Son recreos muy animados, no vayan a creer que somos unas tristonas”, cuenta la hermana Beatriz en una de las páginas. 

El libro también tiene un componente lúdico, juguetón. Al pasar las páginas, el lector se encontrará con ilustraciones de un perro y de un gato en la punta de cada hoja. El gato está inspirado en la imagen de un felino que aparece en uno de los murales de santa Teresa de Jesús. “En los grabados que llegaron de Europa no hay ningún animal de compañía en los cuadros de la santa, pero sí en las versiones locales”, cuenta Mena.

El dibujo del perro tiene que ver con ese mundo de los afectos que se ha gestado dentro del museo. Se trata de una representación de Mariano, la mascota que adoptaron hace un año y que ahora pasa sus días entre los patios, pasillos y la entrada del museo. 

carmen alto
El libro por los 10 años del Museo del Carmen Alto.

El Museo del Carmen Alto

En su texto, la madre Paulina de Jesús, priora del Carmen Alto, recuerda que el sitio donde funcionan el claustro y el museo fue el lugar donde vivió Marianita de Jesús. Y que el 4 de febrero de 1653 se fundó el Monasterio del Carmen Alto, también conocido como Carmen Antiguo de San José y Santa Mariana de Jesús. 

El libro está poblado de ideas, memorias y afectos de las personas que han trabajado, en distintos momentos, durante estos primeros diez años del museo. Una de ellas es Ximena Endara, coordinadora del Carmen Alto entre 2013 y 2020. En su texto titulado ‘Nada te turbe, nada te espante’ cuenta detalles de la creación del museo y de la relación con la hermanas carmelitas. “Fue una experiencia enriquecedora, compartir día a día con ellas y mantener un estrecho vínculo para conocer la vida monacal”. 

En el libro también aparecen textos de cinco investigadores externos. El de María Patricia Ordóñez, arqueóloga de la Universidad San Francisco de Quito, cuenta detalles sobre las investigaciones de hallazgos de restos humanos, entre ellos una momia infantil, en 2017. 

“La cocina sabe a puritico amor, huele a pan caliente, a leña abrasadora y a canela pura”. Así comienza el texto ‘Cocinando afectos y memorias’, en el que un grupo de mujeres cuenta sobre el proyecto Del rito a la cocina, una iniciativa que busca rescatar el recetario del Monasterio del Carmen Alto. Mena explica que este proyecto es una muestra del trabajo colectivo que quieren seguir impulsando desde este espacio.

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Acerca de Gabriel Flores Flores

Periodista. Máster en Literatura Hispanoamericana y Ecuatoriana y Licenciado en Comunicación Social. Pasé por las redacciones del HOY y El Comercio. También fui librero. Desde hace más de una década escribo sobre literatura, teatro, cine, arte, series de televisión, gastronomía y coyuntura cultural.
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