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Mundo Diners al día

La Mitad del Mundo también es una Bauhaus

por Gabriel Flores Flores

Bauhaus
Una de las salas de la exposición 'Bauhaus Reverberada'. Foto: cortesía.

Su existencia formal duró poco más de una década, pero sus ecos siguen rebotando por todas partes después de 100 años. La Bauhaus marcó con tanta fuerza la arquitectura, el diseño, el arte y la artesanía del siglo XX, que parecería que ahora su sede es el mundo.  

El arte total 

Después del fin de la Primera Guerra Mundial (1919), la ciudad de Weimar se convirtió en el epicentro de la vida política y cultural de Alemania. Ahí se redactó la Constitución de la nueva República y ahí también se fundó la primera sede de la Bauhaus. 

Walter Gropius fue el primer Director de esta escuela, que en español podría traducirse como ‘casa de la construcción’. Él fue el encargado de fusionar las escuelas de bellas artes y artes aplicadas del Gran Ducado de Sajonia, para crear una nueva institución. 

Lo hizo en abril de 1919 y con un manifiesto bajo el brazo: “El fin último de todo arte es el edificio. En otro tiempo su decoración fue la más noble tarea de las artes plásticas, las cuales eran imprescindibles para la gran arquitectura”. 

En la Bauhaus, la pedagogía era fundamental. Los estudiantes trabajaban bajo el concepto aspiracional y utópico de la obra de arte total. No había aulas sino talleres, que estaban destinados a formar nuevos artesanos. Aquí, la forma y el color eran esenciales.

En 1925, la escuela se trasladó a Dessau y en 1932 pasó a Berlín. A Gropius le sucedieron Hannes Meyer y Ludwing Mies van der Roche. El nazismo en Alemania lo trastocó todo. La escuela se cerró y tanto profesores como estudiantes se esparcieron por el mundo. 

Las que también se diseminaron por todas partes, por esos años, fueron las ideas y la pedagogía de la Bauhaus. Acá, en la Mitad del Mundo, sus ecos llegaron gracias al trabajo de artistas, arquitectos y diseñadores locales y extranjeros empapados de modernidad. 

Arquitectos, pintores, escultores: ¡debemos volver a la artesanía! Pues no existe el tal ‘arte profesional’. No existe una diferencia esencial entre el artista y el artesano. El artista es un artesano exaltado”. 

Walter Gropius, primer Director de la Bauhaus.

Maestros de la Bauhaus

  • Walter Gropius.
  • Lyonel Feininger.
  • Johannes Itten.
  • Paul Klee.
  • Vassily Kandinsky.
  • Oskar Schlemmer.
  • László Moholy-Nagy.
  • Josef Albers.
  • Gunta Stölzl.
  • Marcel Breur.
  • Hannes Meyer.
  • Walter Peterhans.
  • Ludwig Mies van der Rohe.
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'Composición 8', una de las obras icónicas de Vassily Kandinsky.

Bauhaus Reverberada

En la entrada del Centro Cultural Metropolitano (Centro Histórico de Quito) una gigantografía de Walter Gropius recibe a los visitantes de la exposición ‘Bauhaus Reverberada’,  cuya investigación estuvo a cargo de la arquitecta Chiara Stornaiolo. 

A las espaldas de este Gropius de cartón en blanco y negro hay un patio poblado de láminas con información sobre la historia de la Bauhaus y dos salas donde se exhiben desde planos arquitectónicos, cuadros y esculturas hasta vestidos y sillas. 

–La muestra -cuenta Stornaiolo- no se enfoca en piezas creadas por estudiantes o profesores de la Bauhaus, sino en cómo sus postulados pedagógicos reverberaron en la obra de arquitectos y de artistas ecuatorianos y extranjeros que llegaron al país. 

En las paredes y pisos de estas salas hay obras de Milton Barragán, Oswaldo de la Torre, Ovidio Wappenstein, Karl Kohn, Jaime Andrade Moscoso, Estuardo Maldonado, Olga Dueñas y Peter Mussfeldt. Uno de los nombres que más se repite es el de Araceli Gilbert. 

De Gilbert, una de las representantes más importantes del arte moderno en el país, se exhibe de todo: pinturas, bocetos, vestidos y joyas y aparece en fotografías a color y en blanco y negro. En otras instantáneas asoman Camilo Egas, Guayasamín y Olga Fisch. 

La cantidad de obras que se exponen en esta muestra obliga a pensar en la posibilidad de una segunda e incluso una tercera visita. No solo para mirar con calma los diseños que se aplicaron en los espacios domésticos, sino para ver ‘S.O.S Conspiración Bikini’. 

Se trata de una película mexicana filmada en Ecuador en los años 60. El filme muestra cómo la modernidad y los ecos de la Bauhaus estaban presentes en la arquitectura, el diseño y el arte que se hacía en el país, ecos que aún rebotan en la Mitad del Mundo. 

La Bauhaus, entre otras cosas, buscaba reproducir un cierto pensamiento moderno dentro de los objetos cotidianos para salir de esa tendencia del arte industrializado que estaba olvidando la parte estética de las cosas”.

Regina Bittner, directora de la Fundación Bauhaus Dessau de Alemania.

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Acerca de Gabriel Flores Flores

Periodista. Máster en Literatura Hispanoamericana y Ecuatoriana y Licenciado en Comunicación Social. Pasé por las redacciones del HOY y El Comercio. También fui librero. Desde hace más de una década escribo sobre literatura, teatro, cine, arte, series de televisión, gastronomía y coyuntura cultural.
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