
La Universidad Politécnica Salesiana nació en 1994. La meta era trasladar la experiencia de esa orden religiosa en la formación de niños y adolescentes al campo universitario y sin perder de vista los ideales de Don Bosco. Hoy ya se ven muchos frutos, pero el trabajo no se detiene.
En 1888, el Ecuador y Don Bosco sellaron un compromiso visionario confiar a los salesianos la educación científica de los hijos del pueblo. No era un acto menor. Don Bosco sabía que la cultura y el conocimiento son las herramientas más poderosas contra la exclusión social. Hoy, casi siglo y medio después, esa misión se ha transformado en la Universidad Politécnica Salesiana, una institución que crece, se renueva y sigue formando profesionales que impulsan el desarrollo, la innovación y la inclusión en el país.

El doctor Germán Arévalo, vicerrector de la sede de Quito, explica que “Don Bosco atendía en especial a chicos de edades relativamente tempranas pero, con el paso del tiempo, se comprendió que los universitarios también requieren orientación, compromiso y acompañamiento”.
Por ese motivo se fundó la institución que continúa un proceso sostenido de expansión. Actualmente contamos con sedes en Cuenca, Quito, Guayaquil y Cayambe. “Queremos atender esos rincones excluidos dentro de las ciudades ecuatorianas y apoyarlos en su desarrollo”, recalca el vicerrector.
Educar con humanismo
Para garantizar una educación de calidad, la UPS —como explica Germán Arévalo— estudia permanentemente los cambios del mercado laboral, tanto en Ecuador como en el mundo. De esa visión han surgido nuevas carreras como Seguridad de la Información, Diseño de Animación y Arte Digital, pero también se han fortalecido programas tradicionales que hoy resultan más necesarios que nunca. Tal es el caso de Enfermería, que durante la pandemia reafirmó su papel esencial en la sociedad.
Pese a que los intereses profesionales se modificaron desde 1994, la Universidad Politécnica Salesiana no pierde su visión humanista y, por lo mismo, mantiene la formación en áreas como Teología, Educación Intercultural Bilingüe o Antropología.




En total la UPS ofrece 4 tecnologías, 50 carreras de grado, 43 posgrados y 2 doctorados en modalidades presencial, virtual o híbrida. En los diferentes campus se encuentran aulas y laboratorios con tecnología de punta para que los alumnos puedan sacarle provecho a sus estudios.
Investigar para el futuro
La investigación es un pilar esencial en la formación universitaria, y en la Universidad Politécnica Salesiana esto se refleja con más de treinta grupos activos, que desarrollan de manera constante entre cinco y diez proyectos en distintas áreas del conocimiento.
Esos trabajos están enfocados en la resolución de problemas sociales. Por ejemplo: analizan el verdadero gasto de combustible y la contaminación con vehículos de tipo híbrido, la mejora en el aprendizaje de los alumnos con herramientas interactivas o estudian la discriminación y el acoso dentro de las universidades ecuatorianas. La meta es generar un impacto social e ir más allá de análisis cuantitativos, enfocándose en un diagnóstico y en proponer soluciones.

Además, la universidad no pierde de vista que es necesario el contacto con países y culturas diferentes, por eso promueve intercambios a través de la red de Instituciones Salesianas de Educación Superior (IUS) o de programas como el Erasmus de la Unión Europea.
“La investigación, la educación y los intercambios ─concluye Arévalo─ buscan la formación de profesionales con habilidades duras y blandas para que puedan participar de un mundo competitivo, pero sin perder de vista que deben ser, antes que nada, buenos seres humanos”.

